Unboxing de enfocadores electrónicos: FocusCube 2 contra Senso 2
Esta vez me llegaron a la vez dos enfocadores electrónicos: el FocusCube 2 de PegasusAstro y el Senso 2 de Primalucelab (este último, cedido por el distribuidor para su prueba). Aprovechando la instalación, fui anotando algunas impresiones del desembalaje y del uso, como referencia para los compañeros de afición que estén pensando en hacerse con uno.

PegasusAstro FocusCube 2
- Necesita un soporte, por lo que la instalación resulta relativamente engorrosa; además, los tornillos que incluye el fabricante no tienen la longitud adecuada: tendrás que aportar tus propios tornillos M4x8 para fijarlo.
- La posición de los orificios del soporte está limitada: en mi Askar FRA 600, por ejemplo, solo puede montarse en la rueda de enfoque del lado izquierdo.
- Basta con conectar un único cable de red —plug-and-play—, sin necesidad de instalar ningún controlador aparte (aunque el FocusCube necesita un controlador de Pegasus para funcionar; también hay una versión independiente e integrada entre la que elegir).
- El motor funciona en silencio.
Primalucelab Senso 2 (cedido por el distribuidor para su prueba)
- Los tornillos incluidos son más bien pequeños y se caen y se pierden con facilidad durante la instalación, así que hay que tener especial cuidado.
- No necesita soporte: se instala directamente en el lugar de la rueda de enfoque original.
- El motor hace más ruido al funcionar.
- Puedes conectarte por WiFi a través del navegador para controlar el enfoque de forma manual.
- Incluso con el motor instalado, la rueda de enfoque todavía se puede girar a mano (aunque no gira demasiado bien).

Cada uno tiene sus concesiones: el FocusCube 2 gana en silencio y en ser plug-and-play, pero cuesta más instalarlo y es exigente con la posición de la rueda de enfoque; el Senso 2 gana por prescindir de soporte, encajar directamente en su sitio y conservar la flexibilidad del giro manual, a costa de un funcionamiento más ruidoso y de unos tornillos pequeños que se pierden con facilidad. Cuál elegir en la práctica depende, al fin y al cabo, de la configuración de tu equipo óptico y de tus costumbres de uso.