La aberración por tilt en sensores APS-C: por qué tus estrellas siempre salen torcidas
Quien fotografía cielo profundo lo ha vivido en mayor o menor medida: por más que ajustes, las estrellas de las cuatro esquinas del encuadre no hay forma de enderezarlas y siempre se tuercen hacia alguna dirección. Detrás suele estar la inclinación (tilt) del sensor.

Y con los sensores APS-C la cosa parece especialmente marcada. La cantidad de tilt que he medido es casi siempre alrededor del doble que la de una DSLR de formato completo; y no ocurre solo con mi propio equipo: las máquinas de los observatorios remotos dan al medirlas resultados prácticamente iguales. En este punto, los fabricantes difícilmente pueden eludir su parte de culpa.
En el foro Cloudy Nights (CN, una de las mayores comunidades de astronomía en lengua inglesa), alguien comentó que se puede enviar la cámara de vuelta al fabricante para que la vuelvan a medir y a montar con sus instrumentos más precisos, y que al regresar ya viene normal; y es que una parte del tilt es algo que el usuario, por más que ajuste, sencillamente no puede corregir, siendo la clave que nosotros carecemos de herramientas de medición lo bastante precisas. Ahora bien, los usuarios avanzados dispuestos a tomarse tantas molestias para enviarla al servicio técnico serán, al fin y al cabo, una minoría.
¿Qué problemas trae el tilt?
A menos que pienses montar la cámara en una plataforma fija, no móvil, ajustarla una sola vez (suponiendo que consigas siquiera ajustarla bien) y no volver a desmontarla nunca; o que estés dispuesto a gastarte casi tanto como en la propia cámara para comprar un basculador de tilt motorizado, convivir en paz con el tilt a largo plazo no tiene, la verdad, mucho atractivo.
¿A qué afecta en concreto la aberración por tilt? En cuanto el enfoque se desvía aunque sea un poco, además de deformar las estrellas, la imagen se vuelve también más propensa a toda clase de problemas. Fenómenos como los anillos negros y los halos (los halos pueden aparecer incluso con filtros que en principio no deberían producirlos) se agravan todos en la parte de la imagen afectada por el tilt. Y para los sistemas con requisitos de back focus (distancia de enfoque posterior), la cosa se complica todavía más.
Para resumirlo en una frase: el tilt es de esa clase de problemas que a diario pasan desapercibidos, pero que, cuando de verdad hay que abordarlos, resultan de lo más agotadores. Que al comprar una cámara te toque un ejemplar con poco tilt es, hasta cierto punto, también cuestión de suerte.