Ya que estaba, convertí también el JPO en un MCP
Hace apenas dos días había convertido la información pública de la TIPO (oficina de propiedad intelectual de Taiwán) en un MCP (aquella odisea la conté en «Empaquetar la búsqueda de patentes de la TIPO en un MCP y conectarla a la IA»), y hoy justo tenía a mano la API del JPO (la Oficina Japonesa de Patentes), así que, ya que estaba, dejé resuelta de paso también la versión japonesa.
Un terreno con el que no estoy muy familiarizado
La verdad es que normalmente los casos japoneses no son mi actividad principal, y tampoco he estado nunca demasiado familiarizado con la consulta de la información pública del JPO. En las contadas ocasiones en que necesito comprobar el estado de un caso japonés correspondiente, a menudo tengo que ir tanteando de nuevo la interfaz del sitio web, y cada vez es como aprenderla desde cero.
Puesto que ya tenía la API en la mano, decidí sin más organizar las funciones de uso frecuente en forma de herramientas y conectarlas directamente a la IA. La forma de abordarlo no dista, en realidad, mucho de la versión de la TIPO de hace un par de días.

Las funciones conectadas hasta ahora
En resumen, dentro de una conversación puedo obtener directamente, a grandes rasgos, esta información:
- Historial de examen
- Solicitudes divisionales
- Referencias citadas
- Información de registro
- Consulta cruzada de números de expediente
- Número de expediente de la fase nacional japonesa de una solicitud PCT
- Descarga de las notificaciones de motivos de denegación
- Descarga de documentos remitidos, como las resoluciones de examen
- Descarga de documentos de solicitud, como escritos de alegaciones y de corrección
De ahora en adelante, comprobar el avance del examen, las referencias citadas o las OA de un caso japonés correspondiente debería resultar bastante más cómodo; al menos no tendré que volver cada vez a pelearme con aquella interfaz web con la que no estoy muy familiarizado.
Parar por ahora
Al principio solo quería que la IA me ayudara a buscar información, pero al final, terminada la TIPO, seguí de un tirón hasta el JPO. Cada vez conecto más herramientas, y me parece que de momento más vale que pare por ahora; de lo contrario, a este ritmo, me temo que acabaré empaquetando en un solo conjunto la oficina de patentes de cualquier país.