
Part of the Large Magellanic Cloud
- Tipo de objeto
- Galaxia
- Datos de captura
- Askar ACL200 · ZWO ASI2600MC Pro
- Tiempo total de exposición
- 16.6h
La Gran Nube de Magallanes (LMC) es uno de los espectáculos astronómicos más sobrecogedores del cielo del hemisferio sur. Como mayor galaxia satélite de la Vía Láctea, se halla a solo 160,000 años luz de nosotros y ocupa el cuarto puesto dentro del Grupo Local (los tres primeros puestos los ocupan la galaxia de Andrómeda, la Vía Láctea y la galaxia del Triángulo). La mayor parte de la LMC se encuentra en la constelación austral de Dorado, y una porción se extiende más al sur, hasta la constelación de la Mesa (Mensa). Para poder admirarla, hay que hallarse al sur de los 20° de latitud norte; y para verla alta, cerca del cenit, hay que llegar a la zona de los 25° de latitud sur.
Dentro de la LMC, además de las huellas de la barra galáctica y de la estructura de los brazos espirales, lo más fascinante es sin duda la Nebulosa de la Tarántula (NGC 2070), engastada en su interior. Con unos binoculares o un pequeño telescopio se ve con claridad el brillante anillo de gas que se extiende hacia afuera desde la nebulosa, semejante a una araña gigantesca. Aparenta un tamaño parecido al de la Luna llena, pero su diámetro real alcanza los 1,520 años luz, aún más colosal que la Gran Nebulosa de Orión, y es al mismo tiempo una importante región de formación estelar; incluso se puede distinguir el cúmulo 30 Doradus situado en su centro. En 1987, la supernova 1987A estalló justo al lado de la Nebulosa de la Tarántula y alcanzó un brillo máximo de magnitud 2.8: fue la supernova más brillante visible desde la Tierra desde 1604 y permaneció visible a simple vista durante nada menos que diez meses.